Escándalo: Néstor Pitana invitó a pelear a un defensor en medio del partido

El defensor de Platense, Nahuel Iribarren, contó el cruce de palabras que tuvo con el árbitro y que Pitana lo invitó a pelear afuera del estadio.   La semana pasada, tras la igualdad entre River y Estudiantes, Marcelo Gallardo habló sobre el reconocido árbitro internacional e indicó que "tiene tanto don para manejar los partidos, […]

Escándalo: Néstor Pitana invitó a pelear a un defensor en medio del partido

El defensor de Platense, Nahuel Iribarren, contó el cruce de palabras que tuvo con el árbitro y que Pitana lo invitó a pelear afuera del estadio.

 

La semana pasada, tras la igualdad entre River y Estudiantes, Marcelo Gallardo habló sobre el reconocido árbitro internacional e indicó que "tiene tanto don para manejar los partidos, que lo hace peligroso. Me enoja porque cuando le querés hablar no te mira, te ignora. Y te saca de lugar".

 

Sin embargo ahora la historia es con otro protagonista. El árbitro misionero de 46 años tuvo un fuerte cruce con Nahuel Iribarren, defensor central de Platense. El gol de Eric Meza, con el que Colón abrió el marcador en Santa Fe, fue a los 47 minutos y 3 segundos, cuando Pitana había adicionado dos minutos más del tiempo reglamentario. Allí fue que el zaguero del Calamar se acercó a preguntarle si la pelota había ingresado dentro del tiempo agregado. Y según el ex Colegiales, en buenos términos.

 

"Habíamos tenido una charla previa. Somos los dos de Misiones, de Posadas. Me dijo ‘Uh, chamigo, vamos a pescar’. Y ahí empezamos a hablar en guaraní", manifestó Iribarren al respecto.

 

Pero luego denunció que "cuando terminó el primer tiempo le dije ‘Parece que estabas medio pasado de tiempo, el gol fue justo’. Me responde ‘¿Qué te pasa a vos? ¿Qué tanto te la aguantás?’. Y le contesto ‘Yo sí, me la aguanto’. Hasta ahí pensé que estaba todo bien, que era en joda. Y me dice ‘Bueno dale, vamos a pelear afuera’. Cuando me vienen a separar mis compañeros, ahí me di cuenta que no era en joda y le dije ‘La verdad que sos un irrespetuoso’. Vino y me expulsó. En ningún momento hubo una puteada o un exceso verbal, sí le dije varias veces que era un irrespetuoso, nada más. Después de la expulsión me puse ciego".