¿Qué pasó con Gimnasia de Comodoro y su prematura eliminación de la Liga Nacional?

El "Verde", días después, con la derrota consumada y su posterior eliminación en los cuartos de final golpeó duro. Pero ¿Hubo fallas? ¿El técnico no supo vencer un plan de juego? ¿Y la cuestión mental en lo colectivo? ¿Hay que gastar más dinero y contar con un extranjero de grandes condiciones y por ende de valor de mercado? Un abordaje de una situación que sucede por segunda vez en las últimas cinco temporadas en tiempos de grandes resultados.

Publicado el martes 10 de mayo de 2022
¿Qué pasó con Gimnasia de Comodoro y su prematura eliminación de la Liga Nacional?

Podríamos usar diferentes “máximas” para intentar contar qué sucedió y porqué fueron eliminados. Lo claro es que desde PDC intentaremos -desde el seguimiento que se realizó desde el primer encuentro de Súper 20 y hasta el 4to encuentro frente a San Martín de Corrientes- hacer un análisis con diferentes aristas y así buscar cuál o cuáles fueron algunas claves de la eliminación del “Verde” ante el “Rojinegro”, para quedar en el 5to puesto de la LNB.

Aunque la pregunta sería: ¿Gimnasia estaba capacitado para pasar los cuartos de final?

  • La lesión de Sebastián Orresta en el final de la fase regular

La pubialgia del base y conductor de Gimnasia se sintió en la fase final de la Zona Única de la LNB y sin embargo, el tucumano de Tafi Viejo puso todo para estar en los playoffs.

Tal vez, cierta falta de ritmo hizo que el base haya jugado por debajo de su altísimo nivel que mostró en el Súper 20 y fase regular que lo llevó a estar en la Selección Argentina para las ventanas FIBA.

Orresta con la "pilcha" de la Selección. Foto: Marcelo Endelli/CAB

Un jugador como el base del “mens-sana” es parcialmente insustituible en el esquema para su forma de jugar donde no sólo tiene buenos momentos y pasajes en ataque, sino que en defensa cuenta con la gran capacidad de defensa en base, escoltas y hasta aleros.

Ante la pérdida de un jugador como este, fue casi imposible reemplazarlo, ni Facundo Vázquez y tampoco Marcus Elliott pudieron dar soluciones.

  • La irregularidad del juego

Los últimos encuentros de Gimnasia en su fase regular fueron una “montaña rusa”, con el condimento de que sus primeros cuartos sufrieron errores y desatenciones, sumadas a porcentajes por debajo de un nivel habitual que hacían que sus rivales tomen una importante ventaja en el marcador.

De ahí en más, el “Verde” daba comienzo al “operativo”  para tratar de llegar a los últimos minutos del juego en marcador cerrado para ir por la victoria. Muchas veces lo consiguió, pero otras no, y ese nivel hizo que llegue a la última fecha con chances de quedar cuarto entre los clasificados.

Además de la imposibilidad de anotar en el primer parcial se acentuó en la serie de cuartos de final ante San Martín con una media de puntos convertidos en ataque y de recibidos, que también se puede indicar como atenuante o consecuencia de lo antes indicado.

Mencia apareció en momentos importantes del partido para el "Verde". Foto: Mota Reales / LNB

La gran racha como local donde solo cayó en 2 ocasiones y triunfó en los 17 restantes por Zona Única le dieron esa luz al equipo, donde la hizo valer con la victoria ante San Lorenzo -sufrida y lograda en el último cuarto- que necesitó y sin depender de nadie como para ser segundo en las posiciones finales.

  • La cuestión mental

Los bajos porcentajes en el comienzo de los juegos con derrota del primer cuarto por más de 10 puntos y falta de respuestas o de malos números desde triples -en instantes claves- demolieron al “Verde” en sus últimos partidos.

Los jugadores perimetrales, poco a poco, se fueron diluyendo y con ello el equipo iba camino a la deriva, no sólo atacar, sino también defender su canasto.

Ni entre los titulares, como tampoco en el banco, Martín Villagrán encontró respuestas, más allá de algún que otro triple o algunos, ya con casi una diferencia en el marcador de más de 10 puntos o con el partido definido.

El entrenador del “mens-sana” tuvo como una de sus ideas primarias en sus cinco temporadas como entrenador en jefe, una premisa desde el plano estadístico que fue la de superar los 12 triples para asegurarse las victorias con tranquilidad. Nada de eso sucedió en los últimos partidos y además, sin el encontrar rápidamente goleo y relegado como anteriormente enumeramos, fue imposible dar vuelta el panorama.

En ofensiva, el primer juego lo cerró con un 6 de 20 desde el perímetro para un 30 por ciento de efectividad. En la victoria del "Verde" -en el segundo cotejo- un 29 por ciento (9-29) con triunfo en el Socios Fundadores.

El juego desde el perímetro, un dolor de cabeza para el "Verde". Foto: Mota Reales / LNB

El tercer partido, ya en tierras correntinas, tuvo en el “mens-sana” a los dirigidos con un 31 por ciento (10-32) en la mejor producción de playoffs.

Mientras que, para el partido final, un 8 de 23 cerró en 34 por ciento, que cerró la serie de cuartos.

No solo los libres fueron un punto flojo en el cierre de la fase regular sino en playoffs, con bajos porcentajes y donde llevaron al equipo a perder el eje de los encuentros, donde parecía que “el aro se cerraba”.

  • San Martín también jugó

Diego Vadell y el “Rojinegro” sometieron a Gimnasia y desgastaron al equipo con un plan de juego efectivo.

Desde el primer partido de la serie los correntinos ejecutaron una idea y lograron -por mérito propio y de un rival dominado- ganar como visitante y hacerse fuerte como local.

El equipo comodorense se vio superado con jugadas como las de caída y aclarados. Sumadas al buen trabajo perimetral claves en pasajes donde el “Verde” intentaba ponerse en juego y buscar la oportunidad, pero San Martín pudo controlarlo.

Rolando Vallejos, Santiago Ferreyra, Gonzalo García y Fabián Ramírez Barrios fueron determinantes. Con un Javier Saiz determinante en pasajes del encuentro.

Gastón Garcia, uno de los puntos altos del "Rojinegro".

Dejamos afuera a Leonardo Mainoldi quien muchas veces por mérito de la defensa de Gimnasia, otras por propio juego, solo aportó buena cantidad de puntos cuando el marcador se encontraba con casi 10 puntos o más de diferencia y no fue tan gravitante.

Sin embargo, un jugador de su experiencia siempre exige en situaciones límites y a pesar de lo anteriormente enumerado también su experiencia jugó.

  • El armado del equipo y el presupuesto

El comienzo de la 2021-2022 tuvo entre varias situaciones que fueron de aprendizaje, por lo menos desde la cuota que la dirigencia debería asumir y buscar soluciones.

Comenzó con la negativa puertas adentro de no querer contar con Diego Romero y si fueron en silencio por Tayavek Gallizzi, Kevin Hernández, Roberto Acuña y el propio venezolano Miguel Ruiz como candidatos a ser los interiores. Con el detalle de no contar con el “Negro”.

Sin embargo, una vez que el mercado de jugadores le dio un baño de realidad a la dirigencia del “Verde”, de los valores que se manejaban, salieron a publicar en sus redes sociales que estaban negociando con el “Negro”.

Esta comunicación totalmente diferente desde la información que se publicaba, a través de lo que había sido un Departamento de Comunicación y Prensa modelo en la LNB y que desde un tiempo a esta parte dista del que existe actualmente, sonó más a exponer a un jugador que puede dar mejores o peores resultados pero que con el prestigio y de quien se trataba -al ser el último capitán- pareció dejarlo expuesto por sino lograban llegar a buen puerto con los internos que buscaban en el mercado.

El caso de Luciano Massarelli terminó por dejar desnudo al equipo y la directiva, cuando pensaban que una ficha como la de escolta mayor y que nadie tenía en los planes iba a vestir la camiseta del "Verde", pero después de esto nunca pudo reponerse y no se notó la intención de romper un esquema de austeridad al que acostumbra a tener el club cuando contrata ciertos jugadores.

Ahora bien, con una base que dio resultados para seguir apostando, con los basquetbolistas que se quedaron de la pasada campaña. ¿No era importante ir por un escolta extranjero de calibre para apuntalar la ilusiones e intenciones de mejorar? ¿Es siempre la austeridad el camino del éxito? ¿O no sería valioso ser disrruptivos como para ir detrás de grandes resultados que no es más que salir campeón?

Gimnasia contó hasta el cierre de temporada con tres extranjeros: Yoanki Mencia, Marcus Elliott y luego a Raúl Delgado, quien llegó por Ayan Núñez da Carvalho.  Este último, cortado de cara a los playoffs y con el azteca en sus filas, -en su primera experiencia internacional- no fue lo gravitante que se esperaba.

Mencia tuvo su mejor temporada desde que llegó a Comodoro Rivadavia y sus números fueron importantes a lo largo de la temporada.

Gran temporada de Mencia en el "Verde". Foto: Marcelo Endelli - La Liga

Elliott llegó para acoplarse cuando cerró el Súper 20 y si bien no fue descollante su cierre de campaña, distó mucho de las soluciones que le brindó al equipo en el torneo.

Es importante acá marcar que fue siempre un jugador que como su estilo ganador le llevó a tener en instantes donde se cerraba el aro pedirla para tomar buenas decisiones. Pero los últimos encuentros lo abrumaron los bajos porcentajes y dejaron en evidencia el mal momento no sólo personal sino como equipo en el conjunto.

El dinero no es todo, pero como ayuda”, dice una canción y es válido para un contexto donde una dirigencia joven y con una continuación constante de progreso. Porque es innegable que sus obras son modelos en el "Mundo Liga Nacional", desde Grupo Indalo, luego de la mano del gran trabajo de Juan Pablo Luque a la cabeza, y ahora con Pablo Ivanoff deberá hacer un replanteo hacia sus colaboradores estrechos de cómo encarar una nueva temporada y de contribuir con las directrices que son -en conjunto muchas veces- pero que finalmente pida Villagrán. Porque sería de necios no ponderar el trabajo realizado, pero muchas veces hay que hacer apuestas que se corren de los presupuestos. Gimnasia, hay que decirlo, es uno de los presupuestos alejados del top 6 de la Liga Nacional y demasiados buenos sucesos deportivos le valen para ser una institución "plataforma de lanzamiento" como pasó con los Manuel Buendía, Franco Giorgetti y hasta los mismo Mencia y Roberto Acuña.

  • ¿Y Villagrán?

El staff técnico comandado por el entrenador comodorense deberá seguir aprendiendo a pesar de las derrotas y de las elecciones, para contar con la posibilidad de mejora y comandar nuevamente un equipo que es de los mejores de la competencia desde los últimos 10 años, con la patas de una organización: staff técnico, jugadores y directivos.

Con una espalda de cinco temporadas, camino a la sexta, en tiempos donde el propio “Villa” es seguido de cerca por clubes que quieren sumarlo a sus equipos, tendrá la próxima campaña la posibilidad de armar un plantel donde habrá que ver si le dan el "ok" con nombres o tendrá que ajustarse a la plata que disponga la directiva, que muchas veces -por diferentes razones- no llegue a la opción “A” y quede en la "B".

El técnico, muy reflejado en equipos cortos de rotación, contó con un encumbrado y sorprendente Ramiro Stelhi en el Súper 20 y luego lo dejó sin minutos. Habría que pensar si esa decisión fue válida o sirve aprovechar los buenos instantes que muestran los juveniles también como pasó en otros equipos que cuentan con piezas "revulsivas" para ir en búsquedas de resultados.

Pessolano, Aguilar, Villagrán y Yanguela, el staff técnico del "Verde" Foto: Mota Reales / Prensa GyE

Villagrán fue secundado por Raúl Aguilar que llegó para no sólo ser segundo asistente, sino trabajar con la estadística avanzada, que le brinda una nueva herramienta de trabajo al plantel, con implementos de tecnología como valor agregado en diferentes aspectos de un plantel que busca ser de excelencia.

La preparación física del plantel -a cargo de Claudio Pessolano- y de recuperación de jugadores, con Fernando De Brito a la cabeza, fue brillante y permitió contar con los basquetbolistas recuperados en tiempo récord y con una labor valiosa.

Muchas son las cuestiones que desde el afuera se pueden enmarcar, sin embargo, sea con mucho o poco el equipo de Gimnasia y Esgrima, sus jugadores, cuerpo técnico y dirigencia mancomunaron una vez más a una ciudad con una ilusión que se diluyó en cuartos de final, donde sí estaban preparados para dar el golpe de llegar a instancias finales pero otros factores fueron determinantes para que no suceda. Y pero que a pesar de ello, ya se aguardará a la campaña viene para ir por la chance de seguir en los primeros puestos y pelear por regresar a lo más alto del podio como en la 2005-06.

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