Nueva Generación, el club semillero de Comodoro que comanda Armando Tula, un referente del fútbol local
Ubicado en el barrio Abel Amaya, la institución crece a paso firme. Con el sueño del césped sintético al alcance de la mano se continúa trabajando en la formación de personas y jugadores con un sello único.

La cancha de tierra que sirvió el año pasado para jugar de local a Nueva Generación en el barrio Abel Amaya es un recuerdo. Se sacaron los postes y el alambrado que la institución con mucho esfuerzo había colocado para cumplir el sueño de “jugar de local en casa”.
Hay que darle paso al progreso, y todo una institución se ilusiona con la colocación de la alfombra de césped sintético a la brevedad. Con nueve meses por delante, La Nueva alimenta la ilusión de que el 2025 finalice con la cancha de césped sintético finalizada.
Es un desafío más para Armando Tula, que en 1997 consiguió el terreno para que la institución crezca, y vaya si lo logró. El predio actualmente tiene un SUM y los tres vestuarios nuevos para el local, visitante y la terna arbitral.
La tarde comienza a caer en uno de los últimos días de verano, y los chicos se acercan de a poco al predio para entrenar. Todos saludan, y le dan la mano a Armando Tula. La pretemporada está llegando a su fin, y las ganas de jugar se acrecientan.
La Primera División está comandada por un Tula, el que faltaba sentarse en el banco a dar indicaciones. Primero fue Armando, y luego el buzo lo heredo Alejandro y también Mariano. Este año es el turno de Leonel, el más chico de los hermanos quien llegó con la ilusión en el bolso y rodeado de colaboradores que buscan sumar luego de un paso fructífero por las formativas de Huracán.
“Desde el año 97 que nosotros venimos solicitando al Municipio, con un proyecto en el medio, de tener césped sintético. Nosotros argumentabamos en ese momento el costo del agua, el precio del canchero y el viento acá. En esa época yo estuve en Buenos Aires, y visité un predio todo verde que era de (Claudio) Marangoni y ahí me dije: tenemos que implementar eso acá”, afirmó Armando Tula en el arranque de la charla sobre el presente del club.
Las formativas entrenan al costado de los vestuarios, y Tula muestra los proyectos. “Nosotros vemos lo social en el barrio. Siempre tuvimos esa idea, y por eso están las bases arriba de los vestuarios. El sueño es tener un albergue a futuro, pero no para traer jugadores de afuera. Nosotros pensamos en los chicos nuestros, en los que entrenan acá. Y siempre lo digo, nosotros tenemos el sueño de jugar un torneo Regional. Yo le calculo con categorías nuestras de la 2010 por ejemplo. No tenemos los mejores, pero tenemos los que se formaron acá y tienen sentido de pertenencia. De acá a cinco años hay que impulsar eso sin dudas”, remarcó Tula.
El histórico referente y formador de fútbol acota que el proyecto del club Nueva Generación es muy ambicioso, y data de mediados de los 90. “Cuando se armó el proyecto, la idea siempre fue tener una escuela secundaria, pero desde ese momento eh? no es de ahora ese proyecto”, subrayó.
EL INICIO DEL SUEÑO, Y EL SIGNIFICADO DE LOS COLORES BLANCO Y NEGRO
Armando es uno de los que escribió el primer capítulo de la historia del club. En familia, con hermanos y con sus hijos en cancha. “Vinieron dos mamás y me dijeron que se terminaba la etapa de escuelita Nicolás Tula para varios chicos, y no querían irse a otros clubes. Ahí fue la semilla de todo. La única forma de seguir era armar una institución, un club. Yo les dije que si acompañaban, nos metíamos. Y una de ellas era María Cipolla, histórica que ocupó varios cargos", aseguró Tula.
“Los colores tienen que ver entre lo bien y el mal. Ahí en el medio nos metemos nosotros de blanco y negro. El ying y el yang, mira que pavada
Pero una vez que la idea se armó, había que armar un estatuto y ponerle un nombre al sueño. Armando había viajado a Buenos Aires, y en el regreso se compró un libro sobre la historia del jugador brasieño Arthur Antunes Coimbra, más conocido como Zico.
“En ese libro se hablaba del fútbol que se venía, y de una nueva generación. Todo lo que él hablaba coincidía con mi manera de pensar. Y me terminó de cerrar la idea cuando arribé a Comodoro y lo comenté entre todos”, detalló.
Con el estatuto en la mano y con el nombre decidido había que elegir los colores. Y el histórico formador comenta rodeados de jóvenes futbolistas que comienzan a cerrar su entrenamiento vespertino en el predio. “Los colores tienen que ver entre lo bien y el mal. Ahí en el medio nos metemos nosotros de blanco y negro. El ying y el yang, mira que pavada”, confiesa Armando mirando a los ojos.
El yin yang blanco y negro es un símbolo que representa la unión de dos energías opuestas que se equilibran entre sí, y este símbolo proviene del taoísmo, una religión china.
Los orígenes de Nueva Generación fueron con la escuelita y con el paso del tiempo se fueron formando y fomentado todas las categorías. Actualmente las formativas y la Primera División integran la categoría B del fútbol petrolero.
EL MOMENTO DE LEONEL AL FRENTE DE LA PRIMERA
Con el bolso en su hombro izquierdo, Leonel Tula (el menor de los hermanos) mira el suelo cuando habla. Espera que los más chicos terminen de entrenar para dar comienzo a las prácticas de Reserva y Primera.
“Yo sabía que esta oportunidad se iba a dar. No podría haber dirigido en Primera otro club. El año pasado sentí que debía irme a otro lado para poder hablar de futbol con él (señalando a su papá Armando) y siento que ahora es otro momento. Yo tengo el sueño de ser protagonista, y dar pelea. El sueño de llevar a Primera A a Nueva Generación no me la quita nadie”, confiesa Leonel quien esta temporada 2025 estará acompañado por por el ex defensor del “Globo” Oscar Colman (ayudante técnico), Alan Muñoz (DT de Reserva), Marcelo Mamani (entrenador de arqueros) y Mateo Morales (preparador físico).